lunes, 22 de julio de 2013

El heroísmo en “Inferno” “La Commedia “ de Dante Alighieri Parte I Farinata degli Uberti Canto X

El heroísmo en “Inferno” “La Commedia “ de Dante AlighieriParte IFarinata degli Uberti Canto X




La literatura, arte de la palabra según Hegel, estructura  el pensamiento y la cultura de la época, que dio origen a la obra.
Dante nace en Florencia, ciudad- estado disputada por el emperador y el Papa, por su florecimiento económico, fruto del  avance de  una burguesía rectora de la economía, organizada y dueña del poder político.
 “Dante no puede ser entendido, a la distancia que se encuentra de nosotros, sin una breve excursión por la época que le vio nacer y el ambiente en que desarrolló sus actividades. Las ideas, las costumbres, la organización social y política de Italia entre los siglos XIII y XIV difiere  en alto grado de lo que impera en otros países…
Pero en Italia surge una gran multitud de pequeña entidades políticas y adquieren singular personalidad  con todo el cortejo de banderías y luchas  de tiranías benéficas o crueles  que trae consigo el gobierno de una pequeña comunidad. El  hervor de las ideas  en el siglo XIII, la tempestad del primer Renacimiento italiano,  acrecienta  y anticipa en Italia fenómenos   culturales que prefiguran la Edad Moderna, y que nos dan en muchos casos, la persona del hombre moderno, flotando como flor espontánea en las grietas del medievalismo resquebrajado…
…Florencia. La autonomía municipal florentina, proceso vigoroso de emancipación del feudalismo comienza a manifestarse en el siglo XI
En el 1138 Florencia tiene ya autoridades municipales propias. En la lucha comunal contra el Imperio se adhiere la liga güelfa, promovida por el Papa Celestino II contra el emperador. Los ciudadanos se dividen en güelfos y gibelinos. Una enconada y cruenta lucha de partidos se sucede. Cuando los gibelinos triunfan a la sombra de Federico II, los güelfos son desterrados en masa. Cuando, a la muerte de Federico, decaen los gibelinos, faltos de apoyo, son los güelfos quienes dominan y destierran a sus adversarios. En 1260 los gibelinos desterrados luchan contra las milicias de Florencia en la batalla de monte Aperti ”
Nota 1 Introducción al estudio de Dante Alighieri B.A.C.
A pesar de discrepar en el concepto de Italia como una nación unida, en aquella época, se considera esta, una visión de cercanía de un momento tan complejo de Florencia.
Otra precisión, antes de entrar en el tema, ahora, respecto a la obra, el título original,  que puso el autor es La Commedia. Fue Boccaccio quien le agregó “Divina” juzgando su tema y perfección. Baste citar su Esposizioni sopra la Commedia de Dante.
 Elegimos usar el título original por respeto a Dante Alighieri.
El título no enfoca al género literario, que nos llevaría al drama  (en la época se había diluido de la precisión aristotélica), sino a una obra que parte de un inicio desgraciado, Dante personaje, cayendo en la vida pecaminosa, y finaliza con el triunfo de la visión de Dios.
La estructura externa presenta la división en tres Cánticas o Cántigas, cada una nomina el reino de ultratumba que transita, el personaje: Infierno, Purgatorio y Paraíso.
La presencia del número tres como símbolo de la Trinidad Divina está en toda la obra.
 El tema de la obra es el viaje de Dante personaje por los reinos de ultratumba. Representa a la humanidad de su época que comparte su experiencia y puede acceder, a la salvación siguiendo su ejemplo.
 Le acompañan en este viaje distintos guías, acordes al lugar en que se encuentre. En el  infierno, es Virgilio.
Recorrer el mundo de La Commedia es asomarse al ser, porque las sombras tienen perfecta conciencia de su existencia terrena, y por paradójico que sea, al no  ser, porque no tienen vida, se acabó su tiempo, ya pasaron la barrera de la muerte y salvo en el Purgatorio nada puede cambiarse hasta el momento del juicio final.
 La atemporalidad es eterna,  Dante personaje,  un ser vivo, temporal, en un mundo de almas,  disuelve la paradoja porque lleva consigo el tiempo. Repetidas veces, el cuerpo, la  materia, el  andar, las palabras del peregrino, su respiración, atraen a las almas sacándolas del instante fijo de su eternidad. En su contacto recuperan su vida terrena y olvidan el sitio en que se encuentran.
“El más allá, se convierte en el teatro del hombre y sus pasiones. Se van iluminando como en un escenario cada uno de los aspectos de lo humano: la lujuria, la soberbia la avaricia, dentro de los vicios…” Auerbach.
Nota 2  Auerbach Mimesis
Vamos ahora a nuestro tema: el heroísmo dentro del Infierno en  La Commedia . El héroe hasta la Vanguardia, Siglo XX, fue un personaje típico de la literatura occidental, desde las epopeyas homéricas hasta el realismo del siglo XIX. Luego aparece en otros perfiles de lo humano y pierde tipicidad.
¿Cómo definimos héroe? Cada época dio su respuesta e incluso si tomamos a Homero, en cada epopeya, hay una versión diferente. El que logra mayor areté, gloria en  La Ilíada,  Aquiles. El que sobrevive a los peligros, vaga diez años por el mar, logra el perdón de los dioses y regresa solo, pobre a Itaca, Odiseo, La Odisea
El elemento esencial de lo heroico es  ser un personaje que está por encima de lo común. Vive un plano superior de lo humano y por eso es ejemplo de sus congéneres. Con él, dice José Martí, la humanidad avanza un paso, se eleva.
Pero el deseo de evadir las reglas de un mundo que no comparte, el impulso de sobresalir, no se asimila a la humildad cristiana.  Dante los sitúa en el Infierno, pero los admira. No puede condenarlos por ser héroes y busca una culpa que en el diálogo con Dante personaje, se diluye, aparece solo como pretexto doctrinal
 Se adecuaría aquí la definición de Nietzsche: “es el espíritu de un hombre, que tiende hacia un objetivo respecto del cual, el mismo, al fin de cuentas, no importa: es la voluntad de hundirse a sí mismo” El primer aspecto es la individualidad. Se concreta y se cumple en un hombre, mejor en el espíritu de un hombre. La limitación a lo espiritual valoriza en cierta medida el afán heroico y lo ubica perfectamente en el mundo de los condenados. Es singular, porque para ser héroe, se debe ser diferente al resto de los hombres.
Nuestro estudio se centrará en dos personajes; Farinata degli  Uberti, canto X  y Ulises Canto XXVI del Infierno. Ya se explicó como pese al interés y admiración que demuestra Dante personaje, el autor los situó en el infierno, sometidos al castigo eterno. 
 ¿Cómo concibe Dante Alighieri el infierno? En su época se pensaba que la tierra era plana, El Infierno era un cono invertido que llegaba a su centro, donde estaba Lucifer, el ángel caído. En la medida que se descendía aumentaba la culpa y por consiguiente el castigo. Infierno y Purgatorio estaban en la tierra,  pesando de lo humano, la culpa, en cambio el Paraíso, en el cielo, reino de la espiritualidad y el gozo divino.
Farinata degli Uberti, canto X, se encuentra en la ciudad de Dite, sexto círculo, donde son castigados,  los herejes, los que negaban la inmortalidad del alma,  entre los epicúreos y ateos.
Ulises, canto XXVI, en la octava fosa, octavo círculo, donde se encuentran los fraudulentos, los que usaron la inteligencia al servicio del mal.
Pasamos al estudio del ejemplo primero: Farinata. La primera  vez que Dante autor alude a él es en canto sexto: “Farinata…che fuor si digni//…e li altri ch´a ben far puoser li igegni” “Farinata…que fueron tan dignos// …y los demás que se esforzaron por hacer el bien” Las palabras de Dante personaje señalan dos elementos esenciales de lo heroico, la dignidad y la búsqueda del bien común.  Su deseo es saber en qué lugar se encuentra, cielo o infierno. Y la respuesta que recibe señala al segundo por otra “culpa”
Retoma el personaje en el canto X y le da la singularidad propia del héroe. Está por encima de las características humanas  y por encima del castigo. Lo vemos en los dos planos por los que emerge. En el lingüístico y en el físico, su postura, descripta por Virgilio  “ che s´é dritto” “ Mira a Farinata que sea levantado”.
Sus primeras palabras son ilustrativas de su fuerza, temple y decisión:” O tosco che per la cittá del foco//vivo ten vai cosí parlando onesto” “Oh toscano, que andas por la ciudad del fuego hablando recatadamente” El vocativo seguido de la oración en relativo, como analiza Auerbach, presta a lo dicho por el personaje una fuerza tremenda.